"Lo fascinante de las redes sociales
en el mundo real es que manifiestan
las mismas propiedades que las redes sociales
que hemos creado con un objetivo concreto."
James Fowler
Punset entrevista a James Fowler. Fragmento primero.
Para ver el reportaje íntegro, que es lo interesante: http://www.rtve.es/television/20110403/poder-redes-sociales/421888.shtml
Realmente la influencia que unos realizamos sobre otros es poderosísima. Somos seres en continua evolución por influencias: por lo que tú eres, yo también soy.
En este episodio del programa 'Redes', Eduardo Punset entrevista a un experto en el estudio de redes sociales, James Fowler, con el que dialoga acerca de nuestras relaciones con los demás, en qué medida la formación interna y externa de cada uno se va moldeando como si de una figura de barro se tratara: por lo que vemos, lo que escuchamos o sentimos, lo que tocamos u olemos... Os pido que veáis el video primero, que os será más eficaz.
Cualquier conocimiento del exterior, es decir, todo el conocimiento, está en potencia de modificarnos a mayor o a menor escala. Si todavía creemos que somos seres formados por nuestras propias convicciones venidas de las estrellas o de Marte o del infierno o venidas de la genética inteligente y autónoma, nos equivocamos. Nos equivocamos mucho. Si creemos que no nos influyen los demás y que lo que somos puede estar formado por la propia experiencia individual (si es que esto existe como tal) y capacidad mental independiente, estamos locos, y obviando nuestra razón de ser. Estamos aquí para experimentar, para dar la vuelta a las cosas, e incluso cambiarlas si no nos gustan, pero para esto tenemos que conocer las cosas, saber cuáles de estas nos gustan y cuáles no, y esto nos lo enseñan los demás únicamente estando a nuestro lado.
En conclusión: si somos alguien, es porque otros ya lo han sido antes, lo están siendo o incluso lo serán si nos ponemos complicados. Es interesante conocernos mejor y saber que vivimos de manera tan social, tan colectivamente adaptados los unos con los otros, que todo lo que somos, lo somos porque los demás existen, y siempre continuaremos cambiando junto a estos, junto a los cambios o permanencias de la gente que conozcamos, y viceversa; y atención, también de la gente que no conocemos pero que se relacionan con nuestros conocidos. Esto es la red.
Es nuestra red, nuestros amigos, familiares, pareja, mezcla de todas estas cosas en una o fusión de algunas con otras, la que forma nuestra vida, entendida como movimiento de cada uno a lo largo de tiempo que tenemos. Normalmente esto es así, y nos vamos formando según una estructura de gente que sin quererlo (quizás no o quizás queriéndolo) se parece más a nosotros de lo que a veces pensamos. Esto de los polos opuestos aquí no tiene mucho sentido. Interesante es saber que más de la mitad de las parejas, en porcentaje, se conocen por un intermediario, un amigo que los presenta. La red crece, y no es recomendable tener varias sueltas, sino que todo en una esté unida y formada por un colectivo que más o menos se ha encontrado. Es decir, que no es recomendable tener algunos amigos por un lado y algún otro por otro sin que haya cierta conexión entre todos. Para el individuo es muy perjudicial. Siempre lo bonito es saber que estando con uno, estás con todos.
Y esto lo potencian las redes sociales artificiales, las que imitan a la que siempre ha existido en nosotros. Los amigos de unos acaban conociéndose con los otros, se les puede ver incluso antes de tenerlos como amigos por el mero hecho de comunicarse con los amigos que son nuestros. Este ensayo virtual de lo que son las redes sociales primeras y verdaderas, es lo que nosotros hacemos pero de manera menos evidente y menos veloz. Aquí, fuera de los ordenadores, la cosa va con más calma, y está bien saberlo.
Esta es la idea del: yo soy así, y tú eres de otra manera, pero nadie es por sí mismo. Todos nos acostumbramos a lo bueno y a lo malo de los demás, hasta el punto de modificarnos a nosotros mismos. Si un amigo está gordo, yo tengo posibilidades y muchas de aumentar mi peso; si otro fuma, mis posibilidades de ser fumadora aumentan. Esto que parece obvio, y que lo es, no suele ser algo en lo que nos paremos a pensar, al menos las mayorías.
No parecemos ser conscientes de que nuestra red social, la de la calle y más humana y la que es creada naturalmente por nuestra convivencia juntos, es ya por ella misma un conjunto de influencias que se retroalimentan. Yo influyo sobre ti y tú sobre mí, pero es que también influyo sobre tu amigo al que no conozco y tú sobre los míos a los que no has visto en tu vida. Pero no ver no quiere decir no ver a través de otros.
Para saber quiénes somos
tenemos que comprender cómo estamos conectados. Ken Robinson
El poder que tienen estas redes es impresionante, podemos estar influyedo en personas que ni si quiera conocemos o ellos en nosotros sin que nos demos cuenta.
ResponderEliminarEsta claro que esta publicación es muy acertada ya que este fenómeno nos repercute a todos.
La verdad es que yo veo complicado que gente a la que no conozco o a la que no he visto en mi vida puedan influir en mí de alguna manera. Está claro que tu ambiente, tus amigos, familia... si que influyen en las personas pero más allá de eso me sorprende que la gente que no tiene nada que ver contigo tenga tanta importancia en tu vida.
ResponderEliminarademás de que nos repercute creo que estamos metidos hasta el fondo en el mundo de las redes sociales...
ResponderEliminaresta claro que si no tienes una cuenta en facebook o en tuenti, por ejemplo, parece que no tienes vida social